El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
El que no se embarca, no se marea.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
Jugar y nunca perder, no puede ser.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Bailando con la más fea
Pereza no es pobreza; pero por ahí se empieza.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Hacer ruido, para sacar partido.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
La gotera cava la piedra.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Joven ventanera, mala mujer casadera.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Muerte y venta deshace renta.
El vaso malo nunca se cae de la mano.
Gracias que hacen pero no la ven.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Una manzana podrida daña el barril completo.
Demasiado pedo para la mula.
A quien con malos anda no le arriendo la ganancia.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
No vale un ardite.
Entre bueyes no hay cornadas.
La juventud no esta perdida, solo desorientada.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
Dar lo mismo mugre que jabón.
Día que pasa, día que no, día perdido.
Quien no tiene, perder no puede.
Cuando no llueve en Febrero, no hay buen prado ni buen centeno.
De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
Moda nueva, bien parece, y mal cuando fenece.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
Quién dijo pereza, dijo pobreza.
Cabra por viña, peor es que tiña.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Quien sube como palma baja como coco.
Dificulto que el chancho chifle.