El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.
Hijos casados, duelos doblados.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
Perro en barbecho ladra sin provecho.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
A gran culpa, suave comprensión.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
El avaro, por gastar poco, aunque todo lo tiene, carece de todo.
El barco de las promesas ya zarpó.
Donde hay confianza, da asco.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
La fuga puede ser peor que la cárcel.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
En casa pobre no hay mujer buena.
Ponerle el cascabel al gato.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
Hacer una montaña de un grano de arena.
El poco comer y el poco parlar no hizo nunca mal.
Lo que bien empieza, bien acaba.
Casa hecha y mujer por hacer.
Sin sal, todo sabe mal.
La presa que robó el gato, no vuelve jamás al plato.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
Del favor nace el ingrato.
Por unos pierden otros.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
Al barrigón, no le vale faja.
A brutos da el juego.
Leer y no entender es como cazar y no coger.
Hacer del san benito gala.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
Poco freno basta, para la mujer casta.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
No hay zurdo bueno.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Donde no hay harina todo es mohína.