La mala fe, no pare hembra.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Es mejor mala avenencia que buena sentencia.
La culpa nació soltera, y nadie con ella se quiere casar.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
La pereza es la madre de la pobreza.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Poca carne y mucha pluma, nada en suma.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Al mal segador la paja estorba.
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.
Poca ayuda no es estorbo.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Un mal con un bien se apaga.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
El desperdicio, crea la necesidad. No desperdicies y no necesitarás.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
La mala paga , aunque sea en paja.
Fraile que fue soldado, sale más acertado.
Los errores del que cura, con la tierra han cobertura.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Quien no oye consejos no llega lejos.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
La confianza mata al hombre.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
Buen pedidor, mal dador.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
El mandar no quiere par.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
El que no se fía, no es de fiar.
El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.
Quien anda mal, acaba mal.
El que toma el nombre de la madre, por ruin deja a su padre.
Con malas comidas y pésimas cenas, pierdes las carnes y se te notan las venas.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
Mal haya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo.
Dios no ayuda a los holgazanes.
Todo acaba con la muerte, menos, el hacer bien.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
Se dice el milagro pero no el santo.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.