La pobreza no es vileza, mas es rama de la pereza.
Nadie da palos de balde.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
No llega antes el que más corre si no el que menos tropieza.
Mira la peseta y tira el duro.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
No hagas cosas buenas que parezcan malas, ni malas que parezcas buenas.
Marzo se lleva la culpa y Abril la fruta.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Fácil es empezar y difícil continuar.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Despistado como perro en cancha de bochas.
No tropieza quien no anda.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Secreto entre reunión es de mala educación.
Rubio bermejo, mal pelo y peor pellejo.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Burgáles, mala res.
Buscar los tres pies al gato.
Al rebuznar se verá quien no es león
El vicio, saca la casa de quicio.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Tanto está la gotera sobre la piedra hasta que hace el roto.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Cuando la vela azota al palo, malo.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
Si falta la comida, torcida va la vida.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
Mala cosa nunca muere.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Por su pico, se pierde el pajarico.
La vida da muchas vueltas.
La virtud es de poco sueño.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
Cada uno es artífice de su ventura.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Es pan comido.
Santo Domingo, mal pan y peor vino.
No hay altanería que no amanece caída.
Navarro, ni de barro
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
Bailar con la más fea.
Poco mal y bien quejado.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
La fortuna menos la encuentra quien más la busca.
El que no cojea, renquea.
No hay tiro, voló el pato.
La confianza mató a su amo.