O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Cruz y raya, para que me vaya.
A candil muerto, todo es prieto.
Bragueta abierta pájaro muerto.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
La morena, de azul llena.
Averiguelo, Vargas.
Andarse por las ramas.
Manda, manda, Pedro y anda.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
A árbol caído, todo son piedras.
Llueve sobre mojado.
A su tiempo maduran las brevas.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
Navidad en viernes, siembra por donde pudieres.
Ni huerta en sombrío, ni casa junto al río.
Muchas candelitas hacen un Cirio.
Pa'trás como las del marrano.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
Borroncitos en la plana, azotitos en la nalga.
Lo que siembres, recogerás.
De luengas vías, luengas mentiras.
A largos días, largos trabajos.
En Mayo lodo, espigas en Agosto.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
El follo del santo, no hiede tanto.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
Agua, agua, que se quema la fragua.
Hacer de toda hierba un fardo.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
A medida del santo son las cortinas.
Llevar agua al mar.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
Más mueren de ahítos que de aflitos.
Bien sabe la rosa en qué mano posa.
Retírate, agua, y veré quien labra.
Zapato de ramplón, de larga duración.
Hasta el mosquito tiene su corazoncito.
Desde Los Santos a San Andrés, buena sementera es.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.