Que cada sacristán doble por su difunto.
Las palabras se las lleva el viento.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
Cada santo tiene su candela.
la ropa son alas.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Los ríos profundos fluyen lentamente.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
Bodas en Mayo, males las llamo.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
Aunque tu mujer haya cometido cien faltas, no la golpees ni con una flor.
Soldado muerto, otro en su puesto.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Las cruces son las escaleras al cielo.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
Le debe a cada santo una vela.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
Cada altar tiene su cruz.
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
Hay amores que matan.
Honor a quien honor merece.
Zancas vanas, zancas vanas, temprano espigas y tarde granas.
Febrero, corrusquero; Marzo, ventoso; Abril, lluvioso; Mayo, loro, cubierto de oro.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Pedir peras al olmo.
De tales devociones, tales costurones.
Mala yerba, mucho crece.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
A río crecido, sentarse en la orilla.
Amor de corneta, de diana a retreta.
Casa hecha, sepultura abierta.
Alegrías secretas, candela muerta.
Zanahorias pequeñas trae la huerta ahora que el hortelano esperaba de arroba.
Al comerte una fruta piensa en aquel que plantó el árbol.
Marido, comprad vino; que no lino.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
El arenque cuelga de sus propias agallas
No plantes viña junto a camino, porque todo el que pasa coge un racimo.
Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
A la mañana los montes, y a la tarde las fontes.
Moza de Burgos, tetas y culo.