Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Mientras dura, vida y dulzura.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
Visitas de tarde en tarde y corticas.
Hebra larga, costurera corta.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Cada uno con su humo.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Quien tiene arte va por todas partes.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
Cualquier cosa que se planta, se cosecha.
Árbol que no frutea, bueno es para leña.
Bolsa llena, quita las penas.
Feria de loco es el mundo todo.
A la vejez aladares de pez.
El vivo a señas y el tonto a palos.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
En Abril poda el ruín; el bueno en Marzo o Febrero.
A las obras me remito.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
El veneno como el perfume vienen siempre en frasco pequeño.
Como la gata Flora; que cuando se la meten ríe y cuando se la sacan llora.
De tal árbol tal madera.
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Por San Blas, higuera plantarás e higos comerás.
Boticario sin botica, nada significa.
Por las calles de Levante, el diluvio y la inundación, hacen en otoño su aparición.
Vencer no es vergonzoso
Zapato de ramplón de larga duración Zapato de tres, del primero que llegue es.
A pájaro muerto, jaula abierta.
El perfume bueno viene en frasco chico
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Hay más santos que nichos.
El buen vino sin ramo se vende.