El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
El aire de Madrid mata a un hombre y no apaga un candil.
De los enemigos los menos.
De los muertos no se hable sino bien.
A cada rey su trono.
El tabaco, el vino y la mujer, al hombre echan a perder.
El que presta, a pedir se atiene.
El que da primero da dos veces.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Dulce y vino, borracho fino.
Al fisgón cuando menos un trompón.
Cabrito, ganso y lechón, de la mano al asador.
Castillo apercibido no es sorprendido.
Casa labrada y viña heredada.
Para San Antón, gallinita pon.
Las penas con pan son buenas.
Indio con puro, ladrón seguro.
Hombre amañado, para todo es apañado.
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
No se toman truchas a bragas enjutas.
Hacerle a uno la pascua.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
De los escarmentados nacen los avisados.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Lo que dejes para después, para después se queda.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Males comunicados, son aliviados.
Hoy arreboles, mañana soles.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Hablar más que lora mojada.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
A liebre ida, palos al cubil.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Cada uno habla como quien es.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
El que se fue a la villa, perdió su silla y el que se fue a Torreón, su sillón.
A cada ollaza su coberteraza.
Guardado el dinero, no pone huevos.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
El que bien vive, harto letrado es.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.