El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
A la mesa de San Francisco, donde comen cuatro, comen cinco.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
El pan sin ojos, y el queso con ellos.
Los curas y taberneros son de la misma opinión, cuantos más bautizos hacen, más dinero va al cajón.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Cae más rápido, un hablador que un cojo.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Atrás viene quien las endereza.
Hay que tomar el toro por las astas.
Ara bien y cogerás trigo.
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
Me dejó como la guayabera.
Las mujeres pocas veces nos perdonan ser celosos; pero sin embargo no nos perdonarían nunca no serlo
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
Quien ama a Beltrán ama a su can.
Hablando nos entendemos.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Pan casero, de ese quiero.
Humo de hogar no empaña el cielo.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Agua de navazo, ensancha la barriga y estrecha el espinazo.
No incluyas en la lista de tus amigos al hombre que aplasta sin necesidad un gusano
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
El que coge la vela es porque es cofrade.
A quién le dan pan, que llore.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
No es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia.
Quien tuvo, retuvo.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Junta de rabadanes, oveja muerta.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Lentejas, comida de viejas.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
Redondear la arepa.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
Es de sabios, cambiar de opinión.