Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
¿Quién te metió por puerta de tu enemigo?. Hambre y frío.
Hacer favores, empollar traidores.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
De los escarmentados nacen los avisados.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
O comer en plata, o morir ahorcado.
Mientras vivamos en la ignorancia, seremos siempre los unos enemigos de los otros.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
Guarniciones y crin dan venta al rocín.
Empieza la tarea y luego termínala.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
Mientras los olivos tengan frutos, serán sus amigos los estorninos.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Lo que hay en España, es de los españoles.
Haz buena harina y no toques bocina.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
Sabio en latín y tonto en castellano.
Dios nos libre de un ya está hecho.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
La ensalada: salada, vinagre poco y bien aceitada.
Los frailes en jubón, hombres son.
Burgáles, mala res.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Elige tu compañía antes de sentarte.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
La crueldad es la fuerza de los cobardes.
Orejas de burro.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.
A roma va, dinero llevará.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Las grandes cargas están hechas de pequeños puñados.
A la fuerza, ni los zapatos entran.