Saber uno los bueyes con que ara.
Las bellas, más lindas son, con mera agüita y jabón.
Haya marido, aunque sea de grano mijo.
Si quieres saber quién eres, pregúntale a tu vecino.
Quien más no puede, con su mujer se acuesta.
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
Negocios de puercos, puerco negocio.
Las zorras de mi lugar son como las de los demás.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
La suerte es loca y a todos nos toca.
El que tiene lengua a Roma va.
En aguas de extrema limpidez no puede haber peces, y hombre extremadamente exigente no puede tener compañeros.
Cada cual es hijo de sus obras.
Las mujeres quieren ser rogadas.
Pescado de buen comer, del mar ha de ser.
El que del campo viene, cenar quiere.
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
Hijo de gato caza ratón.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
De fuera vendrá quien de casa me echará.
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
De cualquier maya sale un ratón.
Gallo viejo con el ala mata.
Nadie aprende por cabeza ajena.
El peor coche siempre se lleva la mejor mazorca.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Antes de criticar, mírate la cola.
Atáscate, que hay lodo.
Necios y gatos son desconfiados.
Quien primero viene, primero tiene.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
Ponerle el cascabel al gato.
A hija casada, los yernos a la puerta.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
Rubio bermejo, mal pelo y peor pellejo.
Los nietos son hijos dos veces paridos.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Dios los cría y el diablo los junta.
La mierda cuando la puyan hiede.
Lo cortes, no quita lo valiente.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Menos idea que Geral pasando música.
Hacerse el de la oreja mocha.
A cabellos enredados, piojos por descontado.