Yegua cansada, prado halla.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Cae más rápido, un hablador que un cojo.
Cama de novios no la tienen todos.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Todos los hijos de puta tienen suerte.
Cuando masques, no chasques.
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
Más ven cuatro ojos que dos.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
¡Ay putas, y como sois muchas!.
El que se casa, quiere casa.
Cuentas claras, amistades largas.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
Pueblo chiquito, campana grande.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
El tonto ni de Dios goza.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Español rojo y alemán moreno, ninguno es bueno.
Otra cosa es con guitarra
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
¿Así que no te gusta la sopa?, dos platos.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
En invierno y en verano ganaderos y hortelanos.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Más vale estar solo que mal acompañado.
El que por necesidad trabaja, poco tiene y poco gana.
Todo tiene un fin.
A tu casa venga quien te eche de ella.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
Al acebuche no hay quien le luche.
Buey muerto, vaca es.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
A barriga llena, corazón contento.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Rey en mi casa soy, y a donde no me llaman, no voy.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
Quien mierda echa en la colada, mierda saca.
Haya marido, aunque sea de grano mijo.