En el país de las palmeras se alimenta el asno de dátiles.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
El diablo es puerco.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
Más grandes las gentes, que sus dirigentes.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Si hay miseria, que no se note
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
Polo san Andrés, quen non ten porco mata á muller. Por San Andrés, quien no tiene cerdo mata a la mujer.
Quien de mucho mal es ducho, poco bien le basta.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
Ruin amigo no vale un higo.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
Dicen y decimos que más vale un hermano que diez primos.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Ante Dios, todos somos iguales.
Junta de cuatro, junta del diablo.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
Chico de plaza, chico de mala raza.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
El hombre reina y la mujer gobierna.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
Nadie da lo que no ha.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Que dulce queda la mano al que da.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
La familia pequeña, vive mejor.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
Dos no riñen si uno no quiere.
Hermano mayor padre menor.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
Ir de trapillo.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
De higos a brevas, larga las lleva.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
Más ordinario que un sicario en un burro.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
Madurar viche.