A buen santo te encomiendas.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
Quien ama la guerra, no quiere la paz.
El tiempo lo arregla todo
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
Hasta el rabo, todo es toro.
Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
Al buen, regalo; al malo, palo.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Amor de lejos, amor de pendejos.
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
Dádiva forzada no merece gracias.
Donde ajos ha, vino habrá.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
No hay nada peor que un maricon resentido.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
Del necio, a veces, buen consejo.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
Sal derramada, quimera armada.
Donde no hay mujer, hay que buscarla, y donde la hay, matarla.
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.
De la esperanza vive el cautivo.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
El buen paño dentro del arca se vende.
La confianza mata al hombre.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
Las penas, con un cullillo de palo degüellan.
Tarea que agrada, presto se acaba.
No te metas en el seno, sabandija con veneno.
Chicharra que canta, calor adelanta.
Quien la inmortalidad logró, hace tiempos que se murió.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
Es más puta que una gallina.
Un millon de moscas no pueden equivocarse: coma mierda (frase anarquista).
Casa en que una lágrima abre gotera, se pudre toda entera.
Come santos, caga diablos.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Te casaste, la cagaste.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
Por fornicar y andar desnudo no matan a ninguno.
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
La mula y la mujer son malos de conocer.
A consejo malo, campana de palo.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.