La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo; y cuando vuela a trampicones, hace un frío de cojones.
Agua estancada, agua envenenada.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Quien no se ocupa en vivir esta muriendo continuamente.
Pan ajeno, caro cuesta.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Quien dio lo suyo y en morir tarda, merece morir con albarda.
A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.
Detrás de la soga va el caldero.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
De grandes cenas, están las tumbas llenas.
En casa llena el loco no se apena.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Calumnia, que algo queda.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Mal se juzga al caballo desde la silla
La religión cala siempre en los estratos pobres
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
Con tripas vacías, no hay alegrías.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Más mato la gula que la espada.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
Todas las horas hieren. La última mata.
Amigo lejos, amigo muerto.
La desgracia a la puerta vela, y en la primera ocasión, se cuela.
Zapaticos de charol, ni para el frío ni para el calor.
El que no quiera polvo, que no salga a la era.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
Cantad al asno y soltará viento.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
Año de endrinas, año de espinas.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Hay miles de miserias en un solo amor
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
Del uso viene el abuso.
Estoy en un callejón sin salida.