La mujer decente, sufre más que se divierte.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
Cuatro pies en la cama y no está padre.
Después del crepúsculo, los gusanos de luz piensan: ¡nosotros hemos iluminado el mundo!.
De dolor, nadie murió.
Todo amor tiene su gasto
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
Fuente de pastores, en invierno tiene agua, y en verano, cagajones.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
Te voy a dar más cera que la que arde.
El que no agradece, no merece.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
El que apurado vive, apurado muere.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Estar como las putas en cuaresma.
Yo la mato y tu la tienes en el plato.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
A chica cama, échate en medio.
Nada hay nuevo bajo el sol.
Es tan torcido que hasta los perros lo orinan.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
Más fea que un carro por debajo.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Casa convidada, pobre y denostada.
Se está ahorcando con su propia soga.
La pasión embellece lo feo
Bien vive quien Dios quiere; y quien no, viviendo muere.
De copiosas cenas están muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas más.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
A gran salto, gran quebranto.
Lo malo nunca es barato.
Humano es el errar y divino el perdonar.
Sin trabajo no hay recompensa.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
Por un perro que maté, mataperros me llamaron.
Cielo a lana, si no llueve hoy lloverá mañana.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
Todos son unos, muertos y difuntos.