Por la Encarnación, los últimos hielos son.
Cada cual en su corral.
Los celos son el gusano del amor.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
Alta cama y poca ropa, es señal de gente loca.
Al no ducho en bragas, las costuras le hacen llagas.
El muerto es del mar cuando la tierra lejos está.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
Nunca pidas perdón antes que te acusen.
Porrazo no es desconsuelo, sino quedarse en el suelo.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
En puerta y en puente nadie se siente.
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Nadie regala nada a humo de pajas.
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.
Se comió mi pan, y se cagó en el portal.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
Nosotros trabajamos en la superficie, las profundidades son un misterio.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Hijo de puta no es nacer, es más bien saberlo ser.
El corazón es el primero que vive y el último que muere
La gloria no es galardón, cuando es soberbia y pasión.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
A quien se hace puntal los perros le orinan en el cuello.
Casa y potro, que lo haga otro.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
Nada con nada, total nada.
A quien con mierda trasiega, algún olor se le pega.
La pasión y el odio son hijos de bebidas que embiagan.
El abad canta donde yanta.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
Quitar la leña debajo de la caldera.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Pereza, llave de pobreza.