Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
Para alcanzar, porfiar.
Ningún mortal peca, cuando defeca.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
Nunca hables de la soga, en la casa del ahorcado.
Caga el Rey, caga el Papa y en este mundo de mierda de cagar nadie se escapa.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
Aire gallego, escoba del cielo.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
En la escuela, la cárcel, o la guerra se conocen los amigos.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Llegar al humo de las velas.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
La red justiciera tendida por los cielos es omnipresente, y sus mallas, aunque ralas, no dejan escapar a nadie.
Si tomas un mal camino, no esperes un buen destino.
No cogíamos en el fuego, y parió la abuela.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
En arca abierta, el justo peca.
La mala oveja se ensucia en la colodra.
Año bisiesto, año siniestro.
Camisa y toca negra no sacan al ánima de pena.
No está Dios en higueras que oiga a putas y a viejas.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
El carbón que ha sido lumbre, con facilidad se enciende.
Del mal que uno huye, de ese muere.
La fuga puede ser peor que la cárcel.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
A fiar lo asesinó el mal pagar.
Genio y figura hasta la sepultura.
A la guerra, con la guerra.
Quien ríe y canta su mal espanta
Cuando la Candelaria plora, el invierno fora. Y si no plora, ni dentro ni fora.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
Azote y mordedura, mientras duele dura.
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
No vale un ardite.