Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
El que apura su vida, apura su muerte.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
Mujer muerte, siete a la puerta.
A la sombra de los buenos, viven los malos.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
El que con locura ama, nunca llega hasta la cama.
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
En la cárcel y en la cama se conoce a los amigos.
Con el castigo, el bueno se hace mejor y el malo se hace peor.
La verguenza es último que se piedre.
No hay nada nuevo bajo la capa del cielo.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
El perro, a quien tiene inquina, alza la pata lo orina.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
El que escoge el amor, siempre escoge lo peor.
Mala es la guerra para los que tienen un hijo en ella.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
La mierda, cuanto más se mueve más huele.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Juntos en las duras y en las maduras.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Reino dividido, reino perdido.
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
Es en lo más estrecho del desfiladero donde comienza el valle.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
El bien, de lejos viene; pero el mal, cerca lo tienes.
Gran tormenta mucho espanta, pero pronto pasa.
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
Gran dolor es tener poca carne y mucho asador.
A Dios lo mejor del mundo, pues es señor sin segundo.
Allí perdió la dueña su honor, donde habló mal y oyó peor.
El alma está no donde vive sino donde ama.
Donde no hay, pon y encontrarás.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
Mata, que Dios perdona.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
El casado por amor vive vida con dolor.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.