Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Al rebuznar se verá quien no es león
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
El asno solo en la muerte halla descanso.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
Donde hay hambre, las tripas cantan.
En lo amargo esta lo bueno, y en lo más dulce el veneno.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
«Si en una noche negra una hormiga negra sube por una negra pared, Dios la está viendo».
Al pobre el sol se lo come.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
Amor con casada, vida arriesgada.
Si alejas el combustible, alejas el fuego.
A chico santo, gran vigilia.
La lujuria nunca duerme.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
Incluso la piedra se rompe si el fuego es lo bastante fuerte.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Pisar mierda trae buena suerte
Más vale media mierda que mierda entera.
Donde hay hambre no hay pan duro.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.
Comida que mucho hierve, sabor pierde.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
Donde hay amor, hay dolor.
Las penas no matan, pero ayudan a morir.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
El que antes muere, antes lo entierran.
No desesperes: de las nubes más negras cae un agua que es limpia y fecunda.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.
La magnificencia prestada, es miseria.
El que a Cristo se mete termina crucificado.
La casa caída, el corral agrandado.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Mal camino no conduce a buen sitio.
En tal mundo vivimos, que para lo que queda por ver, no es nada lo que vimos.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Fiado has, tu pagarás.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.