Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Lo ordenado en el cielo, por fuerza se ha de cumplir en el suelo.
Las cruces son las escaleras al cielo.
Agua, candela y la palabra de Dios, ningún hombre de bien las negó.
Caerle como pedrada en ojo tuerto.
Mal largo, muerte al cabo.
Buena muerte es buena suerte.
Hasta la muerte, todo es vida.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
El Dios (el hombre divino) está siempre en los éxitos, y el hombre (terreno) en sus fracasos.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
Para el peor rey, el mejor profeta. Para el peor pecado, el mejor mensaje.
Claridad, y no en el caldo.
Debajo de piel humana, muchas bestias se disparan.
La muerte tiene las piernas frías.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Acarrear leña para apagar un incendio.
Cama de novio, dura y sin hoyo.
En Peñaflor de Hornija, puta la madre y puta la hija.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
El motín no se debela, metiéndole más candela.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Abril concluido, invierno ido.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
La gula y concupiscencia, matan más que la abstinencia.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
El amor y el buñuelo han de comerse en caliente.
El ruin calzado sube a los cascos.
El frío conoce al encuero.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Boca de miel y manos de hiel.