Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
En la cárcel y en la cama, verás bien quien te ama.
Ingratos hacen recatados.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Enemigos me de Dios, y amigos no.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
A quien enferma para morir, ningún remedio puede servir.
Tras cada pregón, azote.
Rana en el fondo del pozo.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
No hay nada que a Dios se resista, ni que se esconda a su vista.
Las cosas en caliente pegan.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
¿Adónde irá el buey que no are, sino al matadero?.
Es cierto que al necio la ira lo mata, y al codicioso consume la envidia. Libro de Job 5:2
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
¿Adónde vas, mal?. Adonde hay más.
De mala sangre, malas morcillas.
La peor vejez es la del espíritu.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
El yerro encelado, medio perdonado.
No hay fiera más fiera que el que ingrato sea.
Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.
Ayúdate y el cielo te ayudará.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
A la hora de la quema se verá el humo.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Quien te adula, te traiciona.
En el culo y en la trompeta, solo es aire lo que suena.
Más vale agua del cielo que todo el riego.
Al cielo nadie va con ojos secos.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Téngale miedo a la ira de Dios ya una escasez de mujeres.
A pan duro, diente agudo.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
La bondad vence la maldad como el agua al fuego
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Dios no espera año para castigar.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.