Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña.
Bien ora quien bien obra.
La nieve en Diciembre es de hierro.
La ciencia siempre es decente, y la ignorancia insolente.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
El que pestañea pierde.
A quien con malos anda no le arriendo la ganancia.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
Jugar la vida al tablero.
No hay mal tiempo, solo ropa mala.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Donde hay carne, hay hermosura.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Una deuda, veinte engendra.
Acúsole porque pisó el sol.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Tinto con jamón es buena inyección.
A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
Donde hay duda hay libertad.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
El que no tranza no avanza.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
La esperanza es la última en morir.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
En la fiesta del patrón, repiques, cohetes, música y sermón.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Pintada en los WC.
Vino y amores, de viejo los mejores.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
El silencio hiere más, que la palabra procaz.
Los héroes que saben sacrificarse mejor, son los que mejor saben matar
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
No hay otra felicidad que la paz interior.
Ve donde no te llaman y volverás con las orejas gachas.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Para el solano, agua en mano.