Donde no hay harina todo es mohína.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
Nunca falta Dios a los pobres.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
El que bien te quiere no te engaña.
La mala cama hace la noche larga.
A quién le dan pan, que llore.
La espina saldrá por donde entró.
Busca la respuesta en el mismo lugar de donde vino la pregunta
En enero, enciende la abuela el brasero.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Pan con pan comida de tontos.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
Al que mucho se agacha, el culo se le ve.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
El que tiene es el que pierde.
El buen enero, frío y seco.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Después de la tempestad, viene la calma.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
A buen amo, mejor criado.
Las llaves en la cinta y el perro en la cocina.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
El burro cuando está alegre, rebuzna y pee.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
A gran culpa, suave comprensión.
El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el agua es turbia al principio, más luego se clarifica.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
La vida es una barca, dijo Calderón de la Mierda.
Quien acomete vence.
El niño regalado, siempre esta enojado.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
No pongas nunca la zorra a guardar gallinas.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
De Tosantos a Navidad es invierno de verdad.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Si quieres vivir feliz trágate tu dolor
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
Al asno lerdo, arriero loco.
Dios, cuando hizo el tiempo, lo hizo de sobra.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
La única razón por la que el universo es infinitamente grande, es por que el ser humano es infinitamente pequeño.
Bailar la pieza más larga con la moza más fea.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Lo que me debe Juan no me lo puede pagar; pero si se muriera, menos pudiera.
Debajo de mi capa, mate al Rey.