Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
El viejo desvergonzado, hace al niño mal educado.
En el verdadero amor es el alma la que abraza al cuerpo
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
Contigo, pan y cebolla.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Esto está en chino.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
Mal acaba quien mal anda.
Mal duerme quien penas tiene.
Una simple chispa puede iniciar un fuego que arrase la pradera.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Poco y entre zarzas.
Creer que el enemigo débil no puede dañarnos es creer que una chispa no puede causar un incendio.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
Año bisiesto, ni viña ni huerto.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
En Febrero busca la sombra el perro.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
El que se brinda se sobra.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
A ave de paso, cañazo.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
Moda nueva, bien parece, y mal cuando fenece.
¿Quérellas?. Huye de ellas.
El ceremonial es el humo de la amistad
Ya se murió el emprestar, que le mató el malpagar.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
Amigo que no da, poco me importa ya.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
Son como dos jueyes en la misma cueva.
No hay duelo sin consuelo.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
A carne mala, buena salsa.
Como turco en la neblina.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
Casa nueva, no habites en ella.
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.