La esperanza es un buen desayuno; pero una mala cena.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Cántaro roto para tiesto vale.
Si te pica un alacrán, las campanas a repicar.
En el medio está la virtud.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
Cuando Dios amanece, para todos lo hace.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia
En la cancha se ven los gallos.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
El avaro desollaría a un piojo para obtener su piel.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
El que quiere subir inventa la escalera.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
Al invierno, no se lo come el lobo.
Huyendo del hoyo caí en el arroyo.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
Si Mahoma no va a la montaña, la montaña viene a Mahoma
El mal que no es durable, es tolerable.
Todo lo que corre nada y vuela, a la cazuela.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
El movimiento vence al frío, la inmovilidad vence al calor
Agua que va río abajo, arriba no ha de volver.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Buscaba el necio su asno y lo llevaba debajo.
Si la serpiente oyera y el escorpión viera, no habría hombre que al campo saliera.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Reyes y gatos son bastante ingratos.
Es más molesto que una piedra en el zapato.
A chico caudal, mala ganancia.
Diciembre tiritando, buen enero y mejor año.
Como pecas, pagas.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Para el postrero no hay cuchara.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
Los pensamientos no pagan peaje
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Aire de Levante, agua delante.
El pan ajeno hace al hijo bueno.
La Luna no es pan de horno