A buey viejo, pasto tierno.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
El guerrero no es alguien que pelea, no tiene derecho a tomar la vida de otro. El guerrero, para nosotros, es aquel que se sacrifica por el bien de los demás.
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Salga pez o salga rana, a la capacha.
Pa'trás como las del marrano.
El que ha de besar al perro en el culo, no ha menester limpiarse.
Hombre prevenido, nunca fue vencido.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Quien limpia su caballo no es lacayo.
Quien no se arriesga no cruza el río
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
Viejo que con moza casó, o vive cabrito o muere cabrón.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
Quien caza sin perros, se pierde en los cerros.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Hacer de su capa un sayo.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Estar como caimán en boca de caño.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
Como canta el abad responde el monaguillo.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Debajo de mi capa, mate al Rey.
El demonio no duerme.
Mas vale ser afilador que labrador.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
Aquel es hombre, que corresponde al nombre.
Ladran, pues cabalgo.
El toro, a las cinco, y el torero, a los veinticinco.
Estar armado hasta los dientes
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Ládreme el perro y no me muerda.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Boca abierta, dientes de oro.
A barbas honradas, honras colmadas.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.