Campo abandonado, fuego proclamado.
Dulce y vino, borracho fino.
Ir por los extremos no es de discretos.
Se oye mal pero descansa el animal.
El mejor maestro de espada muere a manos del que no sabe nada.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
Llenar el tarro.
Tanto pedo para cagar aguado.
Llueva sobre su dueño, no sobre mí, que nada tengo.
Para colmo de males, tratar con animales.
No hay espada contra la simpatía afectuosa
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
¿Qué tiene mi hijo feo que no lo veo?.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
Soy el castigo de Dios, si no hubieses cometido grandes pecados, Dios no habría enviado un castigo como yo sobre ti
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
Zurcir bien es más que tejer.
Ni estopa con tizones ni mujer con varones.
Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.
Risa liviana, cabeza vana.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Está más loco que una cabra.
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.
Las tareas de un elefante nunca son demasiado pesadas para él.
Por hacer rico a mi yerno, me fui al infierno.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Yo me quejaba que no tenía zapatos, hasta que me encontré a alguien que no tenía pies.
La marcha instruye al asno.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Sopas y morder, no puede ser.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
Le di la mano y me mordió los dedos.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
Dar en el clavo.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
A ningún tonto le amarga un dulce.
No tengo gato, ni perro, ni velas en ese entierro.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Si eres un burro teñido, cuando llueva estarás perdido.
No hay medicina para el miedo.
Mira antes de saltar.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
El que debe y paga, descansa.
El mal comido no piensa.
Hace mucho más año un hacha en la boca que en la mano.
A la primera azadonada, ¿queréis sacar agua?.