En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Bien o mal, casado nos han.
El buen vino resucita al peregrino.
Salga pez o salga rana, a la capacha.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
Hijo de puta no es nacer, es más bien saberlo ser.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
Pescar en río revuelto.
Al amo comerle y no verle.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
No aumentes tus riqueza por el que vive en pobreza.
Al que bien come y mejor bebe, la muerte no se le atreve.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
Mal largo, muerte al cabo.
No lleva ya vida honesta, la que con varios se acuesta.
Sustos y disgustos matan a muchos.
Qué buenos semos, mientras comemos.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
Cabeza fría, pies calientes y culo corriente, dan larga vida a la gente.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Que bailen los que están en la fiesta.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
Al que es de muerte, el agua le es fuerte.
Médicos errados, papeles mal guardados y mujeres atrevidas, quitan las vidas.
Joven intrépido no deja memoria.
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
El que no arriesga, no pasa el río.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
Toda carne es sospechosa, más la muerta es venenosa.
Cartas cantan.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
Si quieres vida segura, asienta el pie en la llanura.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Si esta víbora te pica, no hay remedio de botica.
Aire colado, a muchos ha matado.
De bien en mejor.
Por el becerro se amansa la vaca