Amar y saber, todo no puede ser.
A veces vivimos nuestra vida sintiéndonos encadenados, sin saber que nosotros tenemos la llave.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Quien la inmortalidad logró, hace tiempos que se murió.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
Bebo poco, más quierolo bueno.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Descansa el corazón, contando su pasión.
Matar dos águilas con una sola flecha.
Llorando nacen todos, riendo ni uno solo.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
El mundo es de la gente activa
Zumbido de mosquito, música de violín chiquito.
Renegad de viejo que no adivina.
Siéntate a la puerta de tu casa a esperar, y verás el cadáver de tu vecino pasar.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
De cornada de burro, no vi morir a ninguno.
El que algo teme, algo debe.
Buena gana de comer, rica salsa es.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Quien se casa, mal lo pasa.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
Bueno es ser lo que se quiere parecer.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Despedida de borrachos.
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
O errar o quitar el banco.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
A barriga llena, corazón contento.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
La alegría intensa es cosa seria
Pan tierno, casa con empeño.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
Agua cocida, sabe mal pero alarga la vida.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Hay que andar más tieso que un ajo.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Al son que me hicieres, a ese bailaré.