Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
A su tiempo se cogen las uvas.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
Si el vino es fragante, no importa que se venda al fondo de un largo callejón.
Ninguno que beba vino llame borracho a su vecino.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Si quieres criarte fino y hermoso, buen vino y mucho reposo.
Jamón cocido en vino, hace al viejo niño.
El vino más bueno, para quien no sabe mearlo, es un veneno.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Quién no gusta del vino, de la sangre de Cristo no es amigo.
Por San Lucas, bien saben las uvas.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Quien mucho vino bebe, a sí se daña y a los otros hiere.
Do novo viño, bota un traguiño polo San Martiño. Del vino nuevo, echa un trago por San Martín.
El agua de Agosto quita vino y no da mosto.
Bebe vino y come queso y llegarás a viejo.
Junio, Julio y Agosto, ni dan vino ni mosto.
Pan a hartura y vino a mesura.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Con pan y vino, se anda el camino.
Ni cena sin vino, ni olla sin tocino.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
A caracoles picantes, vino abundante.
No juzgues al hombre en el vino si no has bebido
Hay de todo en la viña del Señor.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Otoño entrante, uvas abundantes.
Con el marisco, nada de vino arisco.
Lo que vas a gastar en el adivino, mejor gástatelo en vino.
Quien bebe por calabaza, no se sabe el vino que traga.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
San Julián, guarda vino y guarda pan.
Una cena sin vino, es como un día sin sol.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Aceite y vino, bálsamo divino.
Una comida sin vino, es como un día sin sol.
Por San Simon y Judas, saben más ricas las uvas.
Ajo crudo y vino puro pasan el puerto seguro.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.