O la bebes o la derramas.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Un viejo amigo es una eterna novedad
A cabrón, cabrón y medio.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
Ara bien y cogerás trigo.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Cinco: por el culo te la hinco.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Hacer una cosa contra viento y marea.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Una van de cal y otra van de arena.
El que trabaja, principia bien; el que ahorra acaba mejor.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Quien tiene tienda que la atienda.
La palabra es playa, el silencio oro.
La unión hace fuerza.
El mundo está vuelto al revés
A donde acaba el novio, empieza el marido.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Anda con tiento cuando tengas de cara el viento.
El que más chifle, capador.
A gran arroyo, pasar postrero.
Esta lloviendo sobremojado
De diestro a diestro, el más presto.
Carrera de caballo y parada de borrico.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
De petaca ajena, la mano se llena.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
De pies a cabeza.
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
Cada oveja con su pareja.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Una en el papo y otra en el saco.
Una cena sin vino, es como un día sin sol.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Como chancho en misa.
Las paredes tienen oidos.
Cada pájaro lance su canto.