La flor de enero, no llega al frutero.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
De arriero a arriero no pasa dinero.
El que mucho habla, mucho yerra.
El buen vecino, arregla el camino.
Jugar la última carta.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Buena es la nieve, sí en enero viene.
Gaviotas en el huerto, temporal en el puerto.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
A cualquier cosa llaman rosa.
En la variedad está el gusto.
El bien viene andando, pero el mal volando.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
El que no madruga con el Sol no goza del día.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
Panadera érades antes, aunque ahora traéis guantes.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
El frío conoce al encuero.
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
A otra cosa mariposa.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Obra bien empezada, medio acabada.
Manda, manda, Pedro y anda.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
La mejor hora de comer, para el rico, cuando quiere; para el pobre, cuando puede.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Poda tarde y siembra temprano, si errares un año acertarás cuatro.
Refranes y consejos todos son buenos.
Cada uno halla horma de su zapato.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Aquel es tu hermano que te quita el trabajo.
Lo que fuere sonará.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
El miedo guarda la viña.
Casa de muchos, casa de sucios.
A fuerza de villano, hierro en mano.