Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
Hasta la más mojigata, le gusta alzarse la bata.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Me traen por la calle de la amargura.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
Pasará, sea lo que sea.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Date buena vida, temerás más la caída.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
Agua y sol, tiempo de caracol.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Octubre, las mejores frutas pudre.
Las frutas por la mañana son oro, al mediodía plata y por la noche matan.
Hablando mal y pronto.
El mejor sol es el que calienta hoy
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Refranes y sustos, hay para todos los gustos.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
A hija casada, los yernos a la puerta.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Estudiante que no estudia, en nada bueno se ocupa.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
El día dos de Febrero, cayó la rata en el puchero.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
La vaca y la mujer, paren a la vez.
La libertad es un pan bien cocido
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
Malas nuevas, como el rayo llegan.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
Por San Blas, una hora más.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
La misa, dígala el cura.
Esto está color de hormiga.
El día que arda la enramada, se verá la llamarada.
Jornal del obrero suele quedarse en la tienda del tabernero.
Unos por otros, la casa sin barrer.
Toma y daca.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
La pollada de Agosto y enero, vale por un carnero.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
Palabra dada, palabra sagrada.
A burra nueva, cincha amarilla.