A caballo que se empaca, dale estaca.
Invierno frío, verano caluroso.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
Donde hay obras, hay sobras.
A la luna, el lobo al asno espulga.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Al fisgón cuando menos un trompón.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
Estar como las putas en cuaresma.
Para echar un trago cualquiera bota es buena.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
El sol brilla para todos.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Todo pasa frente al tiempo, y nosotros creemos que es él el que pasa
El que tenga tienda, que la atienda.
El buen vino sin ramo se vende.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Juntos pero no revueltos.
Ladra de noche para economizar perro.
Cada uno con su humo.
La vida pende de un hilo.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Aquí paz y en el cielo gloria.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
Donde entra beber, sale saber.
Paga en tres veces, tarde, mal y nunca.
El que guarda, halla.
El tiempo todo lo amansa.
Tras un tiempo, otro vendrá, y Dios dirá.
Tiempo que se va, no vuelve más.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
Mujer casada, casa quiere.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Ser el último orejón del tarro.
De la abeja y de la vaca, en Abril muere la flaca.
Es más vivo y es más pronto, quien a veces se hace el tonto.
En cada tiempo, su tiento.
Quien supo esperar, llega a triunfar.
Variante: Buena es la tardanza, que hace la carrera segura.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
En el menguante de enero, corta tu madero.