El buen vino no merece probarlo, quien no sabe paladearlo.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
Reloj y campana, muerto mañana.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
Poco a poco hila la vieja el copo.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
De tierra de alacranes, pocos panes.
Navidad en viernes, siembra por donde pudieres.
Cacarear y no poner, bueno no es.
Sabemos del otoño cuando la hoja llega al moño.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Libro prestado, perdido o estropeado.
Por San Juan quemó la vieja el telar.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
Zun de noche, se sube a un coche
Pezuña sobre agua, no deja huella.
Inflama más la comida que las musas
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
El día de las Candelas, entra el sol por las callejuelas.
Quien cede el paso ensancha el camino.
Ahí si hay mucha tela de donde cortar.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
La mierda, cuanto más se mueve más huele.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
Leer entre renglones.
Quien nada pide, nada recibe.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Tal padre, tal hijo.
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.
En cualquier batalla pierden vencedores y vencidos.
Quien habla en voz alta, piensa poco.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
La arruga es viejera, la cana embustera.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Carrera de caballo y parada de borrico.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Entre más cuervos haya, la rapiña es devastadora.
Todas las horas hieren. La última mata.
No lleves leña al monte.
El que tiene tejado de vidrio no tira piedras al de su vecino.