Aquel es hombre, que corresponde al nombre.
Quien ayer peleaba sus doblones hoy se ve en la calle y sin calzones.
La prisa es la madre de la imperfección.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
Lamiendo culos a la cumbre subieron muchos.
El que habla de la mar, en ella no suele entrar.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
Tenís más grupo que banco de sangre.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
El que paga manda y el que no se aguanta.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
Para putas y buen pan, Villanubla y Zaratán.
Barriga caliente, cabeza durmiente.
A virgo perdido nunca falta marido.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.
Tres pies para un banco y el banco cojo.
Tapados como el burro de la noria.
Estás en la procesión y también quieres tocar las campanas.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
Nuestra vida es un río que desemboca en el mar
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
A la vejez aladares de pez.
Ninguno puede vender, su alma a Dios y a Lucifer.
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
Niño que en la mesa canta, se atraganta.
Buenas serian las cuchilladas si no fuese por las puntadas.
Mano cuerda no hace todo lo que dice la lengua.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
Una palabra al oído se oye de lejos.
Pequeña hacha derriba un roble.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
El que vende un caballo es porque patea.
Si quiere hacer las cosas mal, hazlas deprisa.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Es mucha la totuma para tan poca agua
Haz lo que haces.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
Ni llueca eches que pollos saques.
Zumo de limón, zumo de bendición.
Diga mi vecina, y tenga mi costal harina.