Pequeña hacha derriba un roble.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Sabemos del otoño cuando la hoja llega al moño.
Zumo de limón, zumo de bendición.
Poco a poco hila la vieja el copo.
Ni llueca eches que pollos saques.
Navidad en viernes, siembra por donde pudieres.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
Cacarear y no poner, bueno no es.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Por San Juan quemó la vieja el telar.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Pezuña sobre agua, no deja huella.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Libro prestado, perdido o estropeado.
El día de las Candelas, entra el sol por las callejuelas.
Quien cede el paso ensancha el camino.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Ahí si hay mucha tela de donde cortar.
Zun de noche, se sube a un coche
De tierra de alacranes, pocos panes.
Inflama más la comida que las musas
La mierda, cuanto más se mueve más huele.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
Tal padre, tal hijo.
Quien nada pide, nada recibe.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
Leer entre renglones.
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
En cualquier batalla pierden vencedores y vencidos.
Hacerte amigo del juez
Carrera de caballo y parada de borrico.
El arenque cuelga de sus propias agallas
La arruga es viejera, la cana embustera.
Quien habla en voz alta, piensa poco.
El amor tira más que una yunta de bueyes.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
El que tiene tejado de vidrio no tira piedras al de su vecino.
Todas las horas hieren. La última mata.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.