Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Quien amaga y no da, miedo ha.
Al cabo de los años mil, vuelven las aguas por donde solían ir.
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
Malo vendrá que bueno me hará.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
El pan caliente, mucho en la mano y poco en el vientre.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Cuando el pobre lava, llueve.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
De arriero a arriero no pasa dinero.
Vivir es morir lentamente.
El agua fluye abajo, y el hombre va arriba.
De lo perdido, lo que aparezca.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
El frío conoce al desnudo y el mosco al arremangado.
En trece y martes ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
No hay nada nuevo bajo la capa del cielo.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
La suerte y la muerte no escogen.
Escucha el silencio... que habla.
A un traidor, dos alevosos.
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
Las cosas lo que parecen.
La fortuna a los audaces ayuda.
Agua al higo y a la pera vino.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Cabeza fría, pies calientes y culo corriente, dan larga vida a la gente.
La leña verde, mal se enciende.
Cuando el sol se da la vuelta, a la mañana siguiente el agua llega a los pies
Tiempos pasados fueron mejores.
Un hombre puede lo que sabe
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
A la mañana los montes, y a la tarde las fontes.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
De un golpe no se derriba un roble.
El hombre está hecho para el trabajo y el ave para volar.
Sin vino, no tendría el concejo tino.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
La respuesta mansa, la ira quebranta.