Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Ha de salir la corneja al soto.
Sin vino, no tendría el concejo tino.
Siempre hay un roto para un descosido.
Manos blancas no ofenden.
Por Santa Marina ve a ver tu viña, cual la hallares, tal la vendimia.
Agárrate, que hay curvas.
Ir a la guerra, navegar y casar, no se ha de aconsejar.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
El Juez, derecho como la viga del techo.
Buitres y milanos, primos hermanos.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Ocho de invierno y cuatro de infierno.
Quiero ver si como ronca duerme.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Bebido el vino, perdido el tino.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Año tuero, vaca y muerto.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
A buey viejo, no se le saca paso.
Nada creas, sino lo que veas.
Mal me huele, quien mucho huele.
Hablar a tontas y a locas.
Con la mujer y con la mar hay que saber navegar.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
Mujer que se queja, marido que peca
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Caballo que respinga, chimadura tiene.
Año de avellana, año de ratoncillos y de nieve.
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Año de brevas, nunca lo veas.
Con afán ganarás pan.
Al que da y quita le sale una jorobita.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Intelecto apretado discurre que rabia.