Juventud sin salud, más amarga que senectud.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Cuando el viejo no puede beber, la fosa le pueden hacer.
Con pretexto de amistad, muchos hacen falsedad.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Si no gozo de mi dinero, ¿para qué lo quiero?
Ya que lo tenía concertado, estorbómelo el verdugado.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
Quien no hace nada cuando puede, tampoco lo hace cuando quiere.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.
El que mucho promete, poco cumple.
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Amigo que no da, poco me importa ya.
El que de amigos carece es porque no los merece.
Vino sacado hay que gastarlo.
Paga para que te acrediten.
A consejo ido, consejo venido.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
La jodienda no tiene enmienda.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
¡Qué tan malo será trabajar, cuando le pagan a uno por hacerlo!.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
A feria vayas que más valgas.
Algo le falta al rico si no tiene amigo.
No encomie un vado hasta que lo hayas pasado.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Costal vacío mal se tiene y costal lleno mal se dobla.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
El flojo trabaja doble.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
Aprendiz de todo, oficial de nada.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.