A tal amo tal criado.
Padecer por amar, no es padecer, que es gozar.
Mal que se comunica, si no cura, se alivia.
Días de mucho vísperas de ayuno.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
Recibir es mala liga, que el que toma a dar se obliga.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Le debe a cada santo una vela.
Recibido ya el daño, a tapar el caño.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
El ladrón juzga por su condición.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
Corazón que no tiene placer, cagaos en él.
El que debe y paga, descansa.
La honestidad es un vestido de oro
De mercader a ladrón, un escalón.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
Una en el papo y otra en el saco.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
Vale más tener que no desear.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Lleno de pasión, vacío de razón.
El que teme padecer padece ya lo que teme.
La buena obra, ella misma se loa.
El que espera desespera.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Las deudas de juego son deudas de honor.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
Antes de meter, prometer.
El que dice tener palabra, al final no te cumple nada.