Quien escucha, su mal oye.
Mucho ojo, que la vista erro.
Saber poco obliga a mucho.
Quien no da nudo, pierde punto.
Ni virtud en la juventud, ni en la vejez salud.
Quien tiene tienda que atienda y, si no, que la venda.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Fraile convidado echa el paso largo.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
Los celos son el amor propio de la carne
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
Un ruin ido, otro venido.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Siempre hay un roto para un descosido.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
Más honor que honores.
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
Dios nos coja confesados.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
Más vale algo que nada.
Allega, allegador, para buen derramador.
Comida que escasea, bien se saborea.
Buena, por ventura; mala, por natura.
En ningún apostolado falta un judas.
Mas vale ser afilador que labrador.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
El que paga intereses es el burro que jala la carreta de quien le presto.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Cabra coja, mal sestea.
La habilidad del barbero consiste en dejar patilla donde no hay pelo.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
A consejo malo, campana de palo.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
Al engaño, con engaño.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Hacer una cosa contra viento y marea.
Obra a destajo, no vale un ajo.
La necesidad agudiza el ingenio.
Mujer precavida vale por dos.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.