¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Orejas de burro.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Lo que no cuesta no vale.
Más vale fracasar en el intento que no intentar algo por temor al fracaso.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
¡A tomar por culo la bicicleta! (Antes de cumplir los 14 ibas en bici, después te pasabas al Vespino, y con 18, al 600. Era más comodo).
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
Sábado sabadete, camisa nueva y polvete.
Hambre y frío entregan al hombre a su enemigo.
Me importa un bledo.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
El buen libro de las penas es alivio.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Juez con prisa, juez que yerra.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
Dar la última mano.
Más vale lidiar con la ruin bestia que llevarla a cuestas.
No todo el que llora, de pena llora.
Muerto anda en la vida quien tiene fama perdida.
Hija de vaca pintada, siempre sacará la mancha.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Lo prometido es deuda.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
Abogacía que no zorrocía.
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
No se siente el burro mal, libre de enjalma y pretal.
A mal Cristo, mucha sangre.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Del falso bien viene el auténtico mal
Quien tiene diarrea se pega con la puerta.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.