El que a feo ama, bonito lo ve.
Quien anda mal, acaba mal.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Tan bien parece el ladrón ahorcado, como en el altar el santo.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
Buena vida si refrenas tu ira.
De vaca vieja, novilla brava.
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
Mi mujer ha malparido, trabajo perdido.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
No sufras por calenturas ajenas.
Más perdido que un moco en una oreja.
Chico de plaza, chico de mala raza.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Picha española no mea sola.
Haz bien y no acates a quien.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
Es gusano de la misma guayaba.
Quien calladamente arde, más se quema.
Nada es bello excepto la verdad
Ayunar para luego hartar, quita el mérito al ayunar.
Dame venta y te daré cuenta.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
Sufro y callo, por el tiempo en que me hallo.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
Hacerle a uno la pascua.
Me hizo sudar la gota gorda.
Vale más buena cara que un montón de halagos
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
El asno que se cree ciervo, al saltar se despeña.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
A calza corta, agujeta larga.
A persona lisonjera no le des oreja.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Lo que viene deprisa, pronto se va.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
El que juega por necesidad pierde por obligación.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.