Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Amor, pocas veces da placer, y muchísimas dolor.
Siempre habla quien menos puede.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Romero ahíto saca zatico.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Vale más muerto que vivo.
Buena burra hemos comprado.
Entre amigos no hay cumplidos.
Cielo aborregado, suelo mojado.
Quien calla otorga
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Sopa en vino no emborracha, pero agacha.
Hacer la del humo.
Buena mula, mala bestia.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
Cuando promete un hombre honrado, queda obligado.
Cuando hago la escobada, nadie entra en mi morada.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
Poco pene tiene el que tiene poco. Mucho pene tiene el que se lo paga, y puta es su madre.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
El que pretenda agradar a todos en lo que hace, se incomodará y no contentará a nadie.
Polvo de ladrillo malo para el bolsillo.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
Una cosa es ser sincero, y otra cosa ser grosero.
Quien se va, como muerto está, y pronto se le olvidará.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Si dios no perdonase, su paraíso estaría vacío.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
El interés tiene patas.
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
Bastante tiene que hacer el que estudia para complacer a los tontos.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
El que ganó y calló, hizo lo que debió.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Joven ventanera, mala mujer casadera.