Quien come aprisa, come mal.
Hablen cartas y callen barbas.
Desnuditos nacemos y después todo apetecemos.
Entre el honor y el dinero, lo segundo es lo primero.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
Lo pasado, pisado.
Poco dinero, poco sermón.
Más caga un buey que cien golondrinas.
Más vale tuerta que muerta.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
La suerte está echada.
A buey viejo, no se le saca paso.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Lisonjas en boca de embajador tienen mal sabor.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Casa en esquina, o muerte o ruina.
No me castigues con el látigo de tu desprecio.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.
A quien se mete a redentor, lo crucifican.
Esto parece el coño de la Bernarda.
A ciento de renta, mil de vanidad.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
A chico caudal, mala ganancia.
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
Al que le pique, que se rasque.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
Hortelano tonto, patata gorda.
Esto está color de hormiga.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
El que pestañea pierde.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.