Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
Está visto y comprobao, que al que le dan por el culo está gordo y colorao.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
El que a los suyos se parece, honra merece.
De mal montecillo, bueno es un gazapillo.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Vísteme despacio que tengo prisa.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
De los celos, se engendran los cuernos.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Ciento que hice, a todos satisface; pero una que erré, y todas las cagué.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Cada malo tiene su peor.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
Del reir viene el gemir.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
A barba muerta, obligación cubierta.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
Los celos ciegan la razón.
Si ofendes serás ofendido
La noche es capa de pecadores.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
En Gumiel de Izán, tan malo es el hombre como el pan.
Los que temen una caída están medio vencidos.
Boca con boca se desboca.
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
A la sombra del favor, crecen vicios.
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
Gran dolor es tener poca carne y mucho asador.
Mujer desnalgada es hombre.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
No gusta del beso y estira el pescuezo.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Más fea que un carro por debajo.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Bienes y males, a la cara salen.
A mala venta, mala cuenta.