Virtud da la vida y el vicio la quita.
Lo poco agrada y lo mucho enfada.
Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro.
El buey huertero se caga en la entrada o se caga a la salida.
Miren quién me llamó puta, sino otra más disoluta.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
Lo que no se conoce no se apetece.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
Bragueta abierta pájaro muerto.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
El que escucha su mal oye.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
El que no cojea, renquea.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
No hay peor pagador que el que no niega la deuda.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Es más fea que una noche oscura.
Buena fama merece quien por su patria muere.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
A quien con mierda trasiega, algún olor se le pega.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Para una vez que se bañó, hasta el culo se le vio.
Entre bueyes no hay cornadas.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Cae más pronto un mentiroso que un cojo.
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Eso es meterse en camisa de once varas.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
Mucho preito hace mendigo.
Corazón que no tiene placer, cagaos en él.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Capa de pecadores es la noche, señores.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
El que no se consuela es por que no quiere.