Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
Juez que dudando condena, merece pena.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
Pobre pero honrado.
El que no te ama, burlando te difama.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
El daño hecho no tiene remedio.
Con dote de mujer pocos llegaron a enriquecer, y muchos a envilecer.
De mala ropa no sale un buen traje.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
Desde que se inventaron las excusas, nadie quiere ser culpable.
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
A padre avaro, hijo pródigo.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Palabra de cortesano, humo vano.
De los escarmentados nacen los avisados.
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
Jugarse hasta la camisa.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
Quien no da nudo, pierde punto.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
De puta a puta, taconazo.
Casa de capellán, la peor del lugar.
Nadie está contento con su suerte.
Eres más puta que las gallinas.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
Los escándalos de familia no deben trascender para afuera.
No se sienta seguro quien tiene mal el culo.
Mujer que se queja, marido que peca
Hay gustos que merecen palos.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Quien vengarse quiere, calle y espere.
A hombre desgarbado, dale de lado.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Poco dura la alegría en la casa del pobre.
Irse de picos pardos.
Perro pendejo, no va a la gloria.
El que habla es el que peca.